Encuentro Sudamericano del Servicio reunió a casi 80 estudiantes

El pasado 16 de octubre se celebró el Encuentro Sudamericano del Servicio, una convivencia de tres días a la que asistieron casi 80 chicas de Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay.

Año a año, el encuentro se plantea como la fase regional del Incontro Romano. De esta manera, se logra que las chicas se entusiasmen con un posible viaje a Roma, y al mismo tiempo, se intenta ofrecer una experiencia completa para las que no puedan llegar a la fase internacional.

Aunque a menor escala, el encuentro tuvo todos los componentes del Incontro: conferencias, presentación de trabajos, concursos e intercambio de experiencias.

Las actividades giraron en torno al lema elegido para el Incontro en 2018: “Nuestro Mundo, nuestra misión”. El sábado de mañana hubo conferencias en el auditorio de la Residencia Del Mar. La primera fue sobre la sustentabilidad en las empresas y la segunda, sobre la robotización y el futuro de los empleos.

Después del almuerzo llegó el momento de presentar los trabajos. En total, hubo una quincena de aportes en las categorías “Mira y emprende” y “Piensa y escribe”. Tanto las argentinas como las chilenas habían tenido una fase nacional antes, así que presentaron proyectos que anteriormente habían sido premiados.

Mientras esto sucedía, en el aula de cocina de la Residencia Del Plata se desarrollaba el concurso de gastronomía, para aquellas que se habían inscrito en la categoría “Crea y realiza”. Cada equipo recibía una canasta de ingredientes y tenía cierto tiempo para cocinar un plato dulce y uno salado, ambos tenían que ser saludables.

El domingo comenzó con la presentación de más trabajos y a continuación fueron las premiaciones. En las categorías de universitarias, los primeros premios fueron para un grupo de Chile (Mira y Emprende) y uno de Uruguay (Piensa y Escribe). Pero lo cierto es que todos los países tuvieron sus premios, y el jurado destacó la creatividad de las soluciones presentadas.

Después hubo una tercera conferencia, esta vez sobre empresas innovadoras que atienden problemas sociales. La tarde se cerró con el testimonio de un señor que reparte comida a la gente de la calle. El hombre explicó que esa es su vocación, que todas las personas tienen una y que corresponde a cada una encontrarla y seguirla.

 

2017-11-28T09:04:09+00:00